Visita Museo Bellas Artes – Antonio J. Torrecillas

MUSEO DE BELLAS ARTES DE GRANADA. PALACIO DE CARLOS V.

Luz natural y paisaje son los puntos de partida de la intervención. El Palacio de Carlos V posee una vista panorámica completa hacia los paisajes de la Alhambra y su luz natural sirve para iluminar el 95% del horario abierto del Museo. Un sistema de células fotosensibles situadas en las fachadas regula automáticamente el aporte de luz artificial necesario en cada momento. Estas luces invisibles se difuminan a través de sus altas paredes y techos. La planta principal se convierte en un mirador panorámico que, al disolver las carpinterías, pauta la contemplación de las obras de arte con vistas lanzadas al paisaje que identifican al visitante en el entorno.

Este proyecto es continuista de aquel que iniciara en 1928 Leopoldo Torres Balbás en base a criterios museológicos decimonónicos y que completara Prieto Moreno. La luz natural de la Alhambra y sus paisajes son ahora incorporados para valorar aún más la personalidad de cada una de estas intervenciones y otorgar a la Planta Principal del Palacio de Carlos V - Museo de Bellas Artes de Granada - el carácter unitario que precisa.

LUCES INVISIBLES

El proyecto de iluminación, realizado durante los años 2000 y 2001, fue clave para definir el proyecto de intervención general. A la hora de seleccionar el sistema de iluminación, se consideró esencial investigar las pautas que debían conducir a encontrar la armonía entre el espacio a iluminar y la forma de hacerlo. Las salas presentan dos cualidades que le son propias. La primera, la relación paisajística con el entorno. La segunda, su altura, muy valorada en los museos. A la vez, la visión velada del paisaje de la Alhambra a través del ritmo de los huecos, han sido las piezas claves a la hora de decidir el sistema de iluminación empleado.

Los niveles de iluminación que garantizan la protección y conservación de las obras de arte de la colección marcaron los comienzos del trabajo. El ICOM recomienda no sobrepasar los 180 lux para la categoría II. El proyecto de iluminación partió de valores máximos de 200 lux.

El uso expositivo precisa del control de la luz natural, cualidad inherente a la arquitectura de este Palacio. El daño causado que puede sufrir las obras de arte es proporcional a la Iluminancia y al tiempo de exposición. Esto implica la necesidad de oscurecer las salas el resto del tiempo cuando el Museo se encuentre cerrado. Para ello se ha dotado a las salas de unos sistemas motorizados para que tan sólo entre luz natural cuando las salas estén abiertas al público. La solución escogida partió de un concepto de actuación “limpia” que valoraba no solo la espacialidad sino también la forma en que la que la luz natural entra en ellas. Encontrar un sistema de iluminación artificial con la menor presencia posible determinó el punto de arranque.

LAS PRUEBAS DE ILUMINACIÓN

Debido a los barnices y a los sucesivos repintes que presenta la obra exhibida, los sistemas de iluminación indirecta son los más convenientes. Punto de partida de esta instalación, ésta se consigue por reflexión en el techo y en la zona superior de los paramentos verticales, que actuarán como grandes reflectores. Se dotará a todas las salas de un sistema para colocar iluminación directa, siempre que las exigencias de la exposición lo requieran. Se plantea un sistema de iluminación alojado en la cara interior del muro de Instalaciones, en el perímetro de las salas. El proyecto incorpora la iluminación natural con el fin de conseguir un considerable ahorro energético, mejorar la calidad y calidez de las salas y relacionar el museo con el entorno, puesto que esta relación interior exterior relaja la tensión del visitante y enriquece el paseo del espectador. La intervención aprovecha la luz natural e incorpora un sofisticado sistema artificial que permite una iluminación de acentuación además de una iluminación general. Para resolver el problema de un cambio de exposición en lo que se refiere a niveles de iluminancia, se instalan reguladores de luz que permiten de forma sencilla la regulación manual del nivel de iluminación en función de la época del año.

DE PALACIO A MUSEO

En el origen del programa de adecuación de la planta principal del palacio se halla la decisión de dotar de un uso a sus espacios y asegurar así su mantenimiento y conservación, el proyecto nace de una aceptación tácita de la preservación de los valores del inmueble, ya que garantizando un uso se asegura la continuidad en el tiempo del soporte material de sus valores culturales. El proyecto asume la coexistencia de unas instalaciones técnicas necesarias al uso propuesto para sus espacios, con el respeto a la naturaleza material del inmueble. Y he aquí que la investigación arquitectónica deviene indagación histórica, entendida como análisis histórico y arquitectónico cuyo cometido consiste en individualizar cuáles son los valores culturales aportados por cada una de las fases constructivas de manera individual al todo. Diversos momentos proyectuales que se han dado cita sobre el edificio y como estratos se superponen hasta crear una imagen homogénea de un conjunto heterogéneo de decisiones de muy distinto signo. Un monumento histórico está sometido a un régimen temporal de larga duración, debido a la suma de dos órdenes de factores. Aquellos relacionados con las decisiones políticas, administrativas o simplemente simbólicas que han contribuido a mantener determinados edificios. Y los relativos a un conjunto de edificios en los que programa, proyecto, ejecución y uso suponen una dilación temporal de su conclusión. El Palacio de Carlos V en la Alhambra de Granada obedece a la suma de ambos. El proyecto reviste sus espacios interiores con trasdosados de paneles ligeros, fijados a una estructura metálica anclada a los forjados de suelo y techo. La estructura metálica sigue un perfil con el tramo inferior avanzado del plano del superior hasta la cota +4.20 m. para cumplir una doble finalidad. La cara interna del tramo inferior sirve para acoger la red de conductos del sistema de climatización, el superior retranqueado, alberga salas de doble altura, a la vez que se utiliza para disponer en él el sistema de iluminación.

Es una solución que parte de la valoración arquitectónica de los espacios existentes y de la valoración histórica de las diferentes fases constructivas del edificio. Evita atacar los paramentos verticales y recurre a una estructura anclada a los forjados horizontales. De este modo preserva la percepción global de las salas tal y como estas quedaron definidas en época moderna. La estructura a base de un sistema de largueros telescópicos cumple dos funciones. La primera, acoger en su interior las instalaciones necesarias. La segunda, organizar y jerarquizar dos escalas: la expositiva y la arquitectónica. Gracias a la jerarquía buscada entre paños expositivos y escala arquitectónica del espacio contenedor, la parte superior de los paramentos actúa como caja de resonancia de luz, que suma una iluminación difusa general a la natural. Así se consiguen adaptar las condiciones espaciales a nuevos usos sin comprometer los valores arquitectónicos del edificio y exhibir el devenir histórico de su fábrica: de palacio a museo.

 

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Web del estudio

 

 

ANTONIO JIMENEZ TORRECILLAS

Autor Antonio J

 

 

 

 

 

 

  

Dirección:  Palacio de Carlos V. Alhambra.

Granada.

Como llegar

Día de la visita: 4 de Octubre

Hora de la visita: 18:30h

 

Actividad finalizada

   

Cartel de la visita

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